De las pocas cosas que conozco sobre la escritura sé que esta no es la mejor forma de iniciar un escrito y, aunque considero al igual que muchos autores que las primeras líneas son importantes me gustaría pensar que al menos hoy no caeré en el prejuicio de la relevancia del primer párrafo. Es mas, ya con algo de suerte seguiré escribiendo como ustedes leyendo. Para los que en su oportunidad me leyeron, o si es su primera vez por acá y tuvieron tiempo de pasearse a través de las entradas del blog habrán descubierto que mi primer post de este blog lo escribí en el año 2010 y al leerlo nuevamente puedo confesar que no entendí nada de lo que puse, fue como leer a otra persona, bueno de hecho, fue otra persona que lo escribió.

Casi han pasado 7 años de esa publicación y la persona que “Tomó la decisión” de escribir dejó de hacerlo, al menos por la gran mayoría de los motivos que lo incitaron en primera instancia, ya que en aquel entonces fue principalmente por la novedad tardía de tener un blog y, en este momento… pues básicamente es la necesidad de apartarme un poco de lo cotidiano y ordenar un poco mis ideas, no es que las considere muy importantes pero sí lo son para mi.

En Noviembre del 2016 me embarqué en la aventura de escribir una novela de 50 mil palabras, pero por qué esa cantidad? pues quizás no lo sepan pero existe a nivel internacional un reto llamado NaNoWriMo que corresponde a National Novel Writing Month y pide escribir una novela de 50 mil palabras durante el mes de noviembre, logré con dificultad apenas unas 14 mil palabras luego de haber invertido las dos primeras semanas prácticamente en pensar toda la novela, sus matices, hilos e incluso buscar imágenes sobre el género que adopté en la novela y, luego mantener la carga profesional y personal con el equilibrio requerido, considero que haber alcanzado el 28% de la meta no estuvo mal para ser mi primera vez, pero sí debo reconocer las oportunidades de mejora que este reto me dejó. Aún sigo con la novela pero no he logrado mantener el foco por más de 15 minutos y cuando creo que ya llegó la inspiración se va sin dejar rastro alguno.

Otro motivo por el cual esta entrada editorial existe es para llevar un pequeño registro de las metas que me he propuesto para el 2017, quizás abandone todo en febrero, quizás dure un poco más y puede que probablemente ya dejaron de leer este intento de editorial y ya no tiene sentido que yo continúe escribiendo. Aunque… si termino las metas propuestas será muy gratificante y quiero compartirlas desde el inicio con todo aquel que desee acompañarme.

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