En los últimos días en Venezuela ha ocurrido una situación de lluvia continua que a su vez ha ocasionado inundaciones, derrumbes y hasta la pérdida de sus hogares a muchas familias. Estas familias han tenido que ser trasladadas a refugios, a vivir en condiciones de hacinamiento e insalubridad, sometidas a deficiencias en el suministro de agua potable, en el saneamiento ambiental y en la disposición de excretas y de basura, con la consiguiente proliferación de moscas, mosquitos, cucarachas y otros insectos y roedores. Todos estos factores son capaces de promover la aparición y diseminación de enfermedades infecciosas en esta población.

Las enfermedades que pueden ocurrir en casos de desastre incluyen, entre otras:

Diarreas de origen infeccioso: Gastroenteritis (debe hacerse énfasis en la valoración precoz de cualquier caso de cólera que pudiera aparecer). Amibiasis. Disentería

Infecciones de la piel: Escabiosis (sarna), Pediculosis (piojos), Impétigo, Celulitis, Infecciones de heridas, Gangrena gaseosa.

Infecciones Respiratorias: Gripe, Neumonía, Bronquitis, Influenza, Faringoamigdalitis, Otitis aguda

Además pueden aparecer otras enfermedades infecciosas en los días o semanas posteriores al desastre, ya que los brotes requieren de un período de incubación para su desarrollo. Entre estos se encuentran: dengue, hepatitis viral, leptospirosis, tétanos, fiebre tifoidea, enfermedades eruptivas (sarampión, rubéola, varicela) y meningitis.

¿Qué podemos hacer para prevenir enfermedades?

Existen diversas medidas que se recomiendan para prevenir posibles brotes de enfermedad, entre ellas se encuentran las siguientes:

  • Insistir en el uso de agua potable
  • Hervir el agua no potable durante 10 minutos. Cuando esto no sea posible, utilizar cloro sin colorante, agregando dos gotas a cada litro de agua y esperar 30 minutos antes de consumirla.
  • Almacenar el agua bien tapada
  • Habilitar sitios adecuados para la disposición de excretas y basura.
  • Suministrar jabón a la población para lavado adecuado de heridas y de manos.
  • Restringir el tráfico de personas no necesarias en las áreas de desastre, sin detrimento de los intereses de la población afectada.
  • Control de roedores y otros vectores (moscas y mosquitos)
  • Permitir la lactancia materna cuando sea posible.
  • No ingerir alimentos que tengan varios días de haber sido elaborados. Solo consumir los no perecederos, desecados o recién preparados.
  • No ingerir vegetales crudos.

@bitacoramédica