Jerarquizar
La jerarquía es el orden de los elementos que divide su serie según su valor. Puede aplicarse a personas, animales o cosas, en orden ascendente o descendente, según criterios de clase, poder, oficio, categoría, autoridad o cualquier otro asunto que conduzca a un sistema de clasificación. En una determinada sociedad, es el orden de los elementos existentes, ya sean políticos, sociales, económicos u otros.
Debemos entender entonces que los objetos son elementos únicos con características capaces de permitir la clasificación y agrupación de los mismos, pero también es posible identificar aquellas características que nos permitirán definir patrones de conducta, eventos, propiedades, acciones y elementos claves de agrupación jerárquica.

“Todo ser engendra otros semejantes”

En términos generales (y utilizando el paradigma de la programación orientada a objetos), podemos interpretar que la herencia nos muestra que las clases no están aisladas, sino que se relacionan entre sí, formando una jerarquía de clasificación. Los objetos heredan las propiedades y el comportamiento de todas las clases a las que pertenecen. La herencia organiza y facilita el encapsulamiento permitiendo a los objetos ser definidos y creados como tipos especializados de objetos preexistentes. Estos pueden compartir (y extender) su comportamiento sin tener que volver a implementarlo. Esto suele hacerse habitualmente agrupando los objetos en clases y estas en árboles o enrejados que reflejan un comportamiento común. Cuando un objeto hereda de más de una clase se dice que hay herencia múltiple.